El verano de 2026 termina y, como cada año por estas fechas, toca hacer recuento de los avisos que ha dado el monte. En Estepona no ha habido una tragedia como la que dejó cicatriz en Sierra Bermeja hace unos años, pero sí dos episodios que recordaron a todo el municipio lo rápido que puede complicarse un mes de julio o agosto: un incendio forestal en el límite con Benahavís y otro, ya en agosto, en pleno paraje de Río Padrón. Repasamos qué pasó, cómo respondieron los servicios de emergencia y en qué estado queda la sierra de cara al otoño.
9 de julio: el fuego de Montemayor obliga a cortar la AP-7
El primer gran susto llegó la tarde del 9 de julio. Sobre las 16.38 horas se declaró un incendio en la zona de Montemayor, justo en el límite entre Estepona y Benahavís, con origen en la cuneta de la AP-7. El fuego obligó a cortar la autopista durante varias horas y la Junta de Andalucía elevó el Plan Infoca a fase de emergencia, situación operativa 1.
El operativo llegó a movilizar cerca de 180 efectivos sobre el terreno, diez autobombas y hasta trece medios aéreos en su momento de mayor actividad. Las evacuaciones preventivas afectaron primero al Parque Botánico Country Club y después a cerca de un centenar de residentes del complejo Four Seasons, para acabar sumando alrededor de un millar de vecinos desalojados en distintas urbanizaciones de la zona, entre ellas Flamingos. El Ayuntamiento de Benahavís habilitó su pabellón municipal para acoger a quienes lo necesitaran.
La buena noticia llegó relativamente rápido: en la madrugada del 10 de julio, el incendio quedó estabilizado y el Plan Infoca bajó a fase de preemergencia, con el regreso escalonado de los vecinos a sus casas en cuestión de horas.
2 de agosto: fuego junto a Río Padrón, con el consiguiente corte de carril en la A-7
Apenas tres semanas después, el domingo 2 de agosto, saltó un nuevo aviso, esta vez dentro del propio término de Estepona. Sobre las 15.00 horas se declaró un incendio en el paraje de Río Padrón, cerca de la carretera y de una zona residencial. Según fuentes de Bomberos, se trató de un incendio urbano y no forestal, aunque eso no evitó que la DGT tuviera que cerrar un carril de la A-7 en el kilómetro 1.066,500, sentido Cádiz, por el humo y la cercanía de las llamas.
El 112 recomendó a los vecinos de la zona mantener puertas y ventanas cerradas, y se desalojó de forma preventiva a unas 70 personas. En la extinción trabajaron efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos junto a un helicóptero ligero, uno semipesado, veinte efectivos de tierra y dos autobombas del Infoca. A las siete de la tarde de ese mismo domingo, los medios desplegados ya se habían retirado: un susto que, por suerte, se resolvió en pocas horas.
Un verano de alerta, con la memoria de 2021 todavía presente
Ninguno de estos dos incendios se acerca, ni de lejos, a la magnitud del que arrasó Sierra Bermeja en septiembre de 2021, cuando ardieron cerca de 9.760 hectáreas en total —de las cuales 4.209 correspondían solo al término municipal de Estepona, casi el 44% del total quemado— y en el que perdió la vida un bombero forestal. Esa cicatriz sigue muy presente en la memoria de la comarca, y explica en parte por qué cualquier columna de humo cerca de la sierra dispara hoy la preocupación de vecinos y visitantes, aunque el fuego en cuestión se controle en pocas horas, como ha ocurrido este verano.
Con el balance ya hecho, lo que queda es la parte menos vistosa pero más importante: la limpieza de caminos y cortafuegos, la vigilancia de las zonas más castigadas por los incendios de años anteriores y la prevención de cara a los próximos meses, en los que el riesgo no desaparece del todo hasta las primeras lluvias serias de otoño.
¿Viviste de cerca alguno de los dos sustos, en Montemayor o en Río Padrón? Cuéntanoslo en los comentarios o en nuestras redes: entre todos construimos una memoria más completa de lo que ha sido este verano en Estepona.