Se escribe en un minuto desde el móvil. Al terminar te la llevas en una imagen, lista para mandarla por WhatsApp a los abuelos o para imprimirla y dejarla junto a los zapatos.
Vale igual para quien tiene seis años que para quien tiene sesenta y sigue pidiendo lo mismo de siempre: salud, y aparcamiento en el centro.
Cómo se escribe: tres pasos y un sello
- Di quién eres. Tu nombre, tu edad si quieres, y desde qué rincón escribes: el casco antiguo, La Rada, el Puerto, Seghers, Cancelada, el campo. Si estás lejos pero con el corazón aquí, también hay casilla para ti.
- Elige a tu Rey y confiesa. Melchor, Gaspar o Baltasar. Luego toca decir, con la mano en el corazón, cómo te has portado: la escala va de "regular tirando a carbón" a "matrícula de honor".
- Pide y sella. Hasta tres deseos para ti, uno para Estepona y lo que dejas en el balcón para los camellos. Pulsa "Sellar la carta" y aparece escrita a mano, con el matasellos del Correo Real de Estepona y una respuesta de tu Rey.
Desde ahí puedes descargarla como imagen, compartirla o imprimirla. Y si en casa sois varios, se escribe otra en un momento.
Un deseo para ti y otro para tu pueblo
La carta guarda un hueco para pedir algo para Estepona, que también se ha portado bien. Te damos seis ideas, por si no sabes por dónde empezar:
- Que no llueva en la Cabalgata.
- Que nunca falten flores en las macetas.
- Un mural nuevo que nos deje con la boca abierta.
- Playas limpias todo el año.
- Aparcamiento en el centro (sabemos que es un milagro, pero para eso son Magos).
- Que Sierra Bermeja siga verde.
Si el tuyo no está en la lista, lo escribes tú. Los deseos para el pueblo no ocupan sitio en el saco, así que no hay excusa.
Qué se deja en el balcón
Los camellos llegan con una pechá de kilómetros encima y lo primero que piden es agua fresquita. Eso es lo único obligatorio.
A partir de ahí, cada casa tiene su costumbre. El trozo de roscón y los polvorones son los clásicos, y el vasito de leche nunca falla. Para Sus Majestades, la carta deja apuntar también una copita de anís y, ya que están en la costa, un espetito de sardinas.
Nadie ha comprobado que los Reyes coman espetos en enero. Tampoco consta que alguno lo haya devuelto.
Para escribirla en casa, en clase o desde lejos
- En familia. Una carta por persona, mayores incluidos, y se leen en voz alta antes de la Cabalgata. La de los abuelos suele ser la mejor.
- En clase. Sirve como actividad de escritura para los últimos días antes de las vacaciones: cada niño imprime la suya y se monta un mural.
- Desde fuera. Si tienes familia esteponera repartida por medio mundo, mándales el enlace. Hay una casilla para quien escribe lejos pero con el corazón aquí.
La carta se crea en tu propio móvil u ordenador. No pedimos correo, no hay registro y no guardamos ni enviamos nada de lo que escribes.
Preguntas frecuentes
¿Es gratis?
Sí. No hay que registrarse ni dejar ningún dato.
¿La carta llega sola a los Reyes?
No: la carta se queda contigo. Descárgala o imprímela y entrégala como se ha hecho siempre, en mano o junto a los zapatos.
¿Se guarda lo que escribo?
No. Todo ocurre en tu dispositivo y desaparece al cerrar la página.
¿Puedo escribir más de una?
Las que quieras. Al terminar, pulsa "Escribir otra".
¿Hasta cuándo hay tiempo?
Hasta la noche del 5 de enero. La propia carta lleva la cuenta atrás.
Escribe la tuya
Elige a tu Rey y pide sin miedo. Y cuando la tengas, compártela: cuantas más cartas salgan de Estepona, más fácil lo tienen para encontrarnos.
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